Diagnóstico de Egresados en Ciencias de la Tierra en el Sector Minero-Metalúrgico

 Vinculación Academia-Empresa

Introducción

1.         Antecedentes Históricos de los Estudios en Ciencias de la Tierra

2.         Fortalezas y Debilidades de los Estudios en Ciencias de la Tierra

3.         Situación Actual de la Matrícula en las carreras de Ciencias de la Tierra

3.1 Diagnóstico de egresados

 4.         Tendencias de la Demanda de Recursos Humanos

.5.        Perfil del Profesionista en las Ciencias de la Tierra

 6.         Estrategias de Vinculación entre Academia-Empresa

6.1               Apoyo a alumnos

6.2               Apoyo a profesores e investigadores 

7.                  Requerimiento de Recursos Humanos en la Pequeña Minería y Minería Social

 8.                  Conclusiones y Recomendaciones

 

Introducción  

En un trabajo conjunto, la Secretaría de Economía (SE), la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Cámara Minera de México (CAMIMEX) y la Asociación de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES) han trabajado en el desarrollo de un Programa de Vinculación Universidad Industria. 

Durante el primer encuentro nacional sobre la formación y desarrollo de los recursos humanos para el sector minero-metalúrgico, en mayo de 1999, se acordó  integrar un comité de evaluación y seguimiento con el fin de inducir acciones  específicas para impulsar una estrategia que permitiría mejorar la competitividad de la industria minero-metalúrgica. 

Dentro de los objetivos de los encuentros que se desarrollaron a partir de 1999 se encuentran los siguientes: 

·       Capacitación de los estudiantes de las ciencias de la tierra.

·       Disponer de información empresarial sobre planes de expansión  y proyectos de inversión a corto,  mediano y largo plazo.

·       Realizar estudios de demanda a corto, mediano y largo plazo, por parte del sector industrial.

·       Promover aún más, la realización de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico, aprovechando los recursos de los programas de CONACYT.

·       Vincular al sector empresarial interesado con los apoyos institucionales disponibles. 

A partir de 2003, el Grupo de Trabajo del Programa de Vinculación (SE, UNAM, CAMIMEX y la ANUIES) optaron por definir dos estrategias en el corto plazo. 

En primer lugar se acordó elaborar un diagnóstico de los egresados en Ciencias de la Tierra para establecer la situación actual de la oferta y demanda de éste tipo de profesionistas.  

A partir de la elaboración de éste diagnóstico, se procedería al análisis de este documento en diversos foros y reuniones y se buscarían oportunidades de mejora tanto en el sector académico como empresarial. 

La segunda estrategia está en función de la importancia que el desarrollo de la pequeña minería y la minería social tiene tanto para el Gobierno Federal, como para el Sector Educativo y Empresarial. En particular, se ha buscado que la Universidad cuente con recursos para coadyuvar a las pequeñas empresas en la preparación y evaluación de proyectos, sobretodo en aquellos dedicados a la explotación y beneficio de minerales no metálicos y las rocas dimensionables.

Por un lado, se busca beneficiar al sector social de la minería, que a pesar de los esfuerzos de diversas instituciones federales, estatales y municipales, necesitan de especialistas que asesoren diversos estudios y documentos que son requeridos para poder acceder al crédito de la Banca de Desarrollo y de diversos programas de apoyo económico del Gobierno Federal. 

1.   Antecedentes históricos de los estudios de Ciencias de la Tierra 

Los seres humanos practican la ingeniería desde hace aproximadamente 10,000 años con el hombre del Neolítico.  

Los conquistadores se interesaron tanto por los metales preciosos de América, que trasladaron a estas tierras los métodos que usaban para su extracción, los cuales perduraron hasta las postrimerías del siglo XVIII y cuyos defectos en las técnicas de explotación plantearon la necesidad de preparar gente con los conocimientos y las técnicas adecuados que permitieran la extracción y beneficio de los minerales sin grandes costos, previniendo también accidentes graves. 

Para resolver algunos de estos problemas, Joaquín Velázquez Cárdenas de León y Juan Lucas de Lassaga redactan en 1774 su famosa Representación, en la que señalaron y pedían al Rey la creación de un Real Tribunal General de Minería, Nuevas Ordenanzas que complementaran las existentes y un Real Seminario o Colegio Metálico en el que se instruyera a “hombres de bien, para que se les confiase el manejo de esta profesión”. 

En 1777, se establece el Real Tribunal General de Minería que tuvo como primera encomienda la formación de las ordenanzas que lo regirían, encauzadas especialmente para resolver los asuntos mineros. El 1 de enero de 1792, merced al trabajo realizado por Velázquez de León y basado en el Título XVIII de las Reales Ordenanzas, Fausto de Elhuyar inaugura el Real Seminario de Minería o Colegio Metálico en el Hospicio de San Nicolás. Al inaugurarse este Colegio se inicia también la enseñanza formal de la ingeniería minera. 

En 1811, el Real Seminario cambia su sede al Palacio de Minería construido en el solar de Nipaltongo, obra de Manuel Tolsá, en él se albergan los gabinetes de Física, Mineralogía, Química y Análisis Metalúrgicos. 

En el periodo de 1792 a 1833 la enseñanza en el Seminario estuvo circunscrita al plan de estudios presentado por Fausto de Elhuyar en 1790, y es en 1833 con el Vicepresidente Valentín Gómez Farías, cuando hay un intento de reforma educativa en la que el Colegio de Minería se convierte en el primer centro americano donde se impartían ciencias físicas y matemáticas, sin embargo dicha reforma no tuvo éxito por los movimientos políticos del momento. 

El 24 de febrero de 1828 se instituye en la Universidad de Guanajuato la carrera de Ingeniero de Minas y Metalurgista que se modificó posteriormente en 1972 a ingeniero de minas e ingeniero metalurgista. 

En Europa se establece por primera vez la carrera de ingeniero civil y con ello se reconoce a la ingeniería como ciencia o disciplina formal. Bajo esta influencia, Benito Juárez expide, el 2 de diciembre de 1867, la Ley Orgánica de Instrucción Pública en el Distrito Federal, la que transformó al Colegio en Escuela Especial de Ingenieros. Se crean entonces las nuevas carreras de ingeniero civil, mecánico, electricista, hidrógrafo y agrimensor, y se modifica la de ingeniería de minas; también por la misma ley, en 1867, se establece la incorporación de cursos preparatorios para la carrera de minero en la Escuela Nacional Preparatoria que dependía en ese momento del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. 

Al año siguiente, 1868, se lleva a la práctica la reforma de la enseñanza de la ingeniería, con base en la ley citada y cuyo artífice fue el ingeniero Blas Balcárcel, quien no quiso limitarse a ser el eje de la transformación administrativa, empeñándose en que la nueva generación comprendiera que la ingeniería es fundamentalmente un servicio social que exige del profesante: amor, sacrificio y entereza. 

En ese mismo año (1868) se constituye la Escuela Nacional de Ingenieros deja de pertenecer al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública y pasa a la Secretaría de Fomento. En 1883, otro decreto presidencial implantaría nuevas carreras como ingeniería industrial, telegrafista, ensayador y apartado de metales, caminos, puentes y canales en lugar de ingeniería civil, minas y metalurgista, geógrafo, topógrafo e hidrógrafo. Para 1889 se modifica la carrera de ingeniero electricista. A partir de 1897, la carrera de ingeniería en caminos, puentes y canales adopta nuevamente el nombre de ingeniería civil. 

Entre los años de 1914 y 1915, se instituye un nuevo plan de estudios, por el cual se modifican las carreras de ingeniero industrial, electricista, civil, en minas y metalurgista, ensayador, topógrafo y se crean las carreras de ingeniero constructor e hidráulico. 

Mariano Moctezuma, director de la Escuela de Ingenieros en 1927, fusiona las carreras de ingeniero mecánico y de ingeniero electricista. Durante 1928 se aprueba provisionalmente el plan de estudios para la carrera de ingeniero forestal. En 1929, cuando se declara la autonomía universitaria de la Universidad Nacional de México, se establece la carrera de ingeniero petrolero. 

La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas se constituye en 1933, con base en la llamada entonces Escuela Nacional de Ingeniería, separándose totalmente en 1935, mismo año en que se crea la carrera de ingeniero geólogo en la Universidad Nacional Autónoma de México, ocho años después (1943) en el Instituto Politécnico Nacional también se crea la carrera de ingeniero geólogo. 

Es entre los años de 1954 y 1956, cuando la Escuela Nacional de Ingeniería se traslada a su nuevo edificio en Ciudad Universitaria adonde se pasaron primeramente las carreras de ingeniero topógrafo y geodesta, civil y mecánico electricista, mientras que en el Palacio de Minería quedan aún las carreras de ingeniero en minas y metalurgista, petrolero y geólogo. En 1958 se crea la carrera de ingeniero minero metalurgista en la Universidad Autónoma de Coahuila, en 1963 en la Universidad de Zacatecas y en 1968 en la Universidad Autónoma de Chihuahua. 

En 1970 se crea la carrera de ingeniero geofísico en la Universidad Nacional Autónoma de México, mismo año en que se crea la carrera de ingeniero en minas en la Universidad de Sonora y la de ingeniero geólogo en esta misma Universidad en 1972, en este mismo año en el Instituto Politécnico Nacional se crea la carrera de ingeniero geofísico, cuatro años después (1976) en la Universidad de Guanajuato se crea la carrera de ingeniero geólogo minero que en 1998 cambia a ingeniero geólogo. 

En agosto de 1981 en la Universidad Autónoma de Chihuahua se crea la carrera de ingeniero geólogo y en 1985 en la Universidad de Zacatecas se crea también la carrera de Ingeniero Geólogo, un año después (1986) en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo se crea la carrera de ingeniero minero-metalúrgico. 

Finalmente, en el año de 2001 el Instituto Tecnológico de Parral instituye la especialidad en técnico minero que tiene una duración en sus estudios de dos años. 

Cabe hacer mención que en este antecedente histórico no fue posible incluir a las  siguientes Instituciones por no contar con los datos en tiempo y forma: Universidad Autónoma de Nuevo León, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Universidad de Colima, Universidad Autónoma de Guerrero, Instituto Tecnológico de Saltillo e Instituto Tecnológico de Ciudad Madero.

 2.    Debilidades y fortalezas de los estudios en Ciencias de la Tierra en México.

 En México, las escuelas de Ciencias de la Tierra, muestran un nivel de enseñanza que podría modificarse para adaptarse de manera más exitosa con las necesidades del sector minero-metalúrgico, por ejemplo, se podrían intensificar las prácticas de campo e incrementar el presupuesto para equipos e infraestructura. 

Si el profesorado no está plenamente identificado, actualizado e involucrado en el ámbito de su especialidad o materia que imparte, difícilmente podrá transmitir los conceptos básicos que se requieren.  Esta situación existe, debido a que el profesorado no cuenta con apoyo para mantener un contacto directo con la empresa, que finalmente absorberá a los egresados de Ciencias de la Tierra. 

Estas escuelas, manejan un plan de estudios que cumple con los requerimientos de formación básica que un profesionista debe tener, sin embargo, cuando el profesionista aplica sus conocimientos, existen algunas limitaciones en lo que se refiere a la experiencia en el campo. 

En Europa, generalmente, utilizan un modelo educativo conocido como “Dual”, cuyo objetivo, es que el estudiante en sus primeros años de aprendizaje, está más tiempo en las aulas y menos en el campo de su especialidad.  En los últimos años, la mayor parte del tiempo la pasa en la práctica y en menor medida, lo dedica al aprendizaje de la teoría.   

Con esto, las empresas o instituciones al recibir a los egresados realizan menos esfuerzo en capacitación y los nuevos profesionales dan resultados efectivos, prácticamente desde el primer momento. 

Los requerimientos actuales de un profesionista en Ciencias de la Tierra, incluye un conocimiento profundo de temas relacionados con la evolución y desarrollo de la tecnología, en donde se contempla el uso de software especializado para la planeación y el diseño de la explotación ya sea a cielo abierto o de manera subterránea, normas y procedimientos acerca de información geográfica, las fuentes alternas de energía, derechos y obligaciones de los que explotan recursos naturales, reserva ecológica e impacto ambiental, prevención de desastres naturales y no naturales, legislación y gestión ambiental, así como sistemas de calidad e informáticos. Es importante que éstas disciplinas sean incluidas en los planes de estudio actuales. 

Los problemas antes señalados deben de ser atendidos en el corto plazo, sin embargo, existen otros que debemos afrontar y buscarles soluciones que ocasionen un efecto multiplicador en su alcance y que posibiliten la realización de acciones alternas para apuntalar acciones concertadas, como en los casos siguientes: 

·         Es importante mantener la continuidad en las políticas de gobierno, en particular aquellas que han dado resultados exitosos.

·         Hay que intensificar la planeación y programas conjuntos para la vinculación academia-empresa-gobierno.

·         Existen limitaciones en el presupuesto para mejorar sistemas de información (programas) en el sector académico.

·         Existe una falta de apoyos para consolidar la formación de profesionales de alto nivel educativo.

·         Es necesario homologar planes de estudio en el sector académico, o que sean, especialistas en cada uno de las profesiones en Ciencias de la Tierra.

·         Falta de programas de desarrollo científico, tecnológico y en la investigación.

·         Falta de una cultura de calidad y liderazgo entre los egresados.

·         Falta de profesionales con capacidad emprendedora.

·         Falta de programas que estimulen a profesionales a estudiar niveles superiores o de postgrado. 

Fortalezas 

·         La educación en Ciencias de la Tierra tiene una tradición importante en México.

·         Algunos de sus campos de acción tienen un significativo grado de madurez (petróleo, minería, construcción y geotecnia).

·         Buen desarrollo científico y tecnológico en actividades de exploración y explotación.

·         Son profesiones que gozan de prestigio por su grado de responsabilidad y capacidad técnica.

·         Éstas carreras han sido parte importante del desarrollo económico del país. 

3. Situación actual de la matrícula en las carreras de Ciencias de la Tierra. 

3.1 Diagnóstico de los Egresados en Ciencias de la Tierra 

Éste diagnóstico se elaboró a partir de información recabada tanto de Universidades de toda la República Mexicana que tienen disciplinas en Ciencias de la Tierra, como de empresas del sector extractivo y manufacturero constituidas en el país. 

En lo que se refiere a las Universidades, el Grupo de Trabajo recibió respuesta a los requerimientos de información de las siguientes instituciones educativas. 

Universidad Autónoma de Chihuahua

Universidad Juárez del Estado de Durango

Instituto Tecnológico de Parral

Universidad Nacional Autónoma de México

Universidad Autónoma de San Luis Potosí

Instituto Tecnológico de Chihuahua

Universidad Autónoma de Zacatecas

Universidad Autónoma de Guanajuato

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Instituto Politécnico Nacional

Universidad de Sonora

Universidad de Nuevo León

 Dentro de los requerimientos de información se solicitó el plan curricular de las carreras en Ciencias de la Tierra, el fundamento del último cambio en el plan de estudios, el número de egresados por año y finalmente se solicitó algún estudio de seguimiento de egresados de las instituciones. 

En virtud que lo referente al análisis de los planes curriculares y de estudios son tratados en otros apartados del presente documento, a continuación se plasma la información referente al número de egresados de éstas carreras para el periodo 2001 – 2003 (Cuadro 1). 

Cuadro 1

 

Institución

 

Carrera

Número de egresados 2001 - 2003

Universidad Autónoma de Chihuahua

Ing. Minero Metalúrgica

8

Ing. Geólogo

6

Universidad Juárez del Estado de Durango

Ingeniería en Ciencias de Materiales

---

Instituto Tecnológico de Parral

Ingeniería Técnica Minera

17

UNAM

Ing. de Minas y Metalurgista

17

Ing. Geólogo

86

Ing. Geofísica

23

Ing. Petrolero*

125

Universidad Autónoma de SLP

Ing. Geólogo

26

Instituto Tecnológico de Chihuahua

Ingeniería en Materiales

15

Universidad Autónoma de Zacatecas

Ing. Minero Metalúrgica

38

Ing. Geólogo

22

Universidad Autónoma de Guanajuato

Ing. De Minas

12

Ing. Metalurgista

7

Ing. Geólogo

4

Ing. Ambiental

4

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Ing. Minero Metalúrgico

22

Instituto Politécnico Nacional

Ing. Geofísico

74

Ing. Geólogo

82

Ing. Topógrafo*

178

Ing. Petrolero*

196

Universidad de Sonora

Ing. Geólogo

34

Universidad de Nuevo León

Ing. Geólogo

11

Ing. Geólogo Mineralogista

4

Ing. Geofísico

8

--- No contestó

*  Éstas disciplinas no son consideradas, debido a que el diagnóstico se centra en el Sector Minero Metalúrgico

 

 Con los datos existentes, para el periodo 2001 - 2003 se tienen el siguiente número de egresados por especialidad (Cuadro 2):

 Cuadro 2

Ing. Geólogo

271

Ing. Geofísica

105

Ing. Minero Metalúrgica

68

Ing. de Minas y Metalurgista

17

Ing. Técnica Minera

17

Ing. en Materiales

15

Ing. de Minas

12

Ing. Metalurgista

7

Ing. Ambiental

4

Geólogo Mineralogista

4

TOTAL

520

 Si bien no se cuenta con información específica sobre los egresados por año y para la totalidad de las instituciones que tienen estas especialidades, estas cifras reflejan para los últimos años, la situación de la matrícula de éstas carreras.

           Fuente: Universidades consultadas.

 Se puede observar que durante los años 2001 a 2003 el mayor número de egresados se concentró en el Ingeniero Geólogo, en segundo lugar, se ubicó la Ingeniería Geofísica y en tercer lugar el Ingeniero Minero Metalúrgico.

 

Fuente: Universidades consultadas.

Proyección de egresados de Ciencias de la Tierra al año 2007

 De acuerdo a la situación actual, y considerando los alumnos que actualmente están en diferentes semestres de las respectivas especialidades, el grupo de trabajo proyectó el número de egresados por año, teniendo como supuesto que el total de los alumnos que actualmente están estudiando van a egresar de sus respectivas carreras y aplicando un factor promedio constante de eficiencia terminal[1].

 

INSTITUCIÓN

2003*

2004*

2005*

2006*

2007*

Universidad de Nuevo León

5

5

7

10

11

Universidad de Sonora (Geología)

2

7

6

8

16

Universidad Autónoma de SLP

6

3

8

8

18

Universidad Autónoma de Hidalgo

2

3

3

4

8

UNAM 98 - 03 (Minero Metalurgista)

1

1

4

10

41

UNAM 98 - 03 (Geofísica)

3

4

10

16

52

UNAM 98 - 03 (Geología)

3

4

6

17

48

Universidad Autónoma de Zacatecas (Geología)

4

5

5

9

12

Universidad Autónoma de Zacatecas (Minas y Metalurgia )

9

10

7

14

19

Universidad Autónoma de Chihuahua

(Minero Metalurgia)

5

10

9

11

21

TOTAL

40

52

65

107